miércoles, 11 de julio de 2018

EMMA FANNY CAICEDO MIER



EMMA FANNY CAICEDO MIER
ESCRITORA – POETA
(AMBATEÑA DE CORAZÓN)


Yaguachi - Guayas, Ecuador, 1932 - (2001)+
“En el instante poético se queda la vida”
Consejera de la Provincia de Tungurahua, Profesora Normalista y Lcda. en Ciencias de la Educación, formadora de juventudes dentro del Magisterio ecuatoriano. Mientras fue profesora rural, allá, entre la sigcha y la chuquiragua, el capulí y la cebada, cerro arriba dibujaba los números con ramas y enseñaba las letras escribiendo en la tierra, como un huerto en barbecho, era sol compartido.
Poeta por vocación, manifiesta su espíritu lírico y patriótico desde las alas de su infancia cuando publica sus primeros versos en la revista chilena “El Peneca”. En delicada prosa escribe para el periódico “La Voz del Escolar” de la escuela Venezuela, en donde recibe su educación primaria. Más tarde deja notar sus profundos sentimientos humanos y escribe frecuentemente en los diarios: La Crónica, Avance y El Heraldo,  de la ciudad de Ambato. Escritos suyos también los encontramos en la Revista Infórmate y Candilejas de la misma ciudad. Con frecuencias es invitada a recitales poéticos de relevancia nacional y revistas radiales en radiodifusoras de alcance nacional e internacional. 
Autora de los poemarios  “Perlas Azules” y “Cantares del Silencio” ha recibido elogio a su obra como lo atestigua Mario Cobo Barona (1930 – 2007), miembro de número de la Real Academia de la Lengua, cuando dice: “Fanny  toma los poemas con esa excitación del tiempo que no alcanza nunca, del tiempo detenido en la oración, más allá de la muerte que conmueve pero no asusta  porque todo conduce a la perfección. Fanny comparece en la cruz del amor donde todo se reconoce y se pasiona”. Ella es esa ciudad mujer en primavera. Fanny abre el leal testimonio de un mundo que subyace en la oración, en la  interpretación del diálogo entre lo terreno y lo Supremo.
Gerardo Nicola López (1913-2009). Docente, Cronista Vitalicio de la ciudad de Ambato, dice: Fanny es una maestra poetiza que con una sencilla originalidad cultiva el verso. Sin separar sus ojos de la tradición, lejos de la poesía de cartel y hasta cuando hace protesta, sus versos son inefables, correspondiendo así a su figura espiritual.

Patria Enferma

Patria, dolorida y enferma, Patria
azotada por angustias,
los hijos que criaste en tu vientre
acunados de amapolas y violetas
desgarraron tus entrañas.

Miro flamear tu cabellera
rubia de espigas y de sol,
tu cabeza herida
no puede reclinarse en ningún pecho:
te han traicionado todos.

Tu corazón de jazmines está roto,
tu pueblo llora hilos de cristal
que acarician tus mejillas
porque compra el aire que respira
y la pobreza que se toma a sorbos,
paga el cuatro por ciento de su hambre,
de la miseria que no está televisada.

Paga impuestos el pájaro que trina
porque tiene escenario en la enramada,
paga impuestos porque alegra al hombre
y al Dios que lo creó le canta un himno.

Paga la bella rosa
cortando el perfume del jardín
porque tiene que viajar al extranjero
y regresar a ti, oh Patria amada
en esencia de aroma,
envuelta en minúsculo cristal
que deberá pagarse en dólar.

¡Oh Patria que estas agonízate!
Ojalá los fusiles te rediman,
que la pólvora se convierta en medicina
y las bombas molotov en pan y carne
porque no podemos alimentar a nuestros hijos
con turrones de viento sin azúcar.

Patria, dolorida y augusta, Patria,
la que amó Bolívar y amó Sucre
estás enferma de injusticia,
destruida por tu condición paupérrima
y tenemos que vestir a nuestros niños
con remiendos de sol y luz de luna.

En la escuela,
también paga el maestro sus impuestos
del salario que recibe por retazos
porque no deja que la tiza este dormida
y transforma al párvulo
en molécula de ciencia.

Paga impuestos el padre de familia
porque la educación de su hijo
es obligada y no gratuita
porque no tiene lápiz para el niño
el pupitre está viejo y estrecho.

Paga el agricultor
por las cosechas que ha perdido
por la escarcha que ha caído
en sus sembrados
por la inundación
que se llevo su predio
por los días que tiene que vivir!

Paga la piña porque viaja a Italia
el banano
por el frac con que se viste,
el ciudadano
por el derecho de ser libre,
mientras llora el mar
perlas azules
porque el atún monopolizó
mano extranjera
que estruja tu honor
y te viste de harapos sin laureles.

Patria, Patria enferma,
Paga el extraño
con migajas
por la riqueza
que le das en viandas.

Patria, Patria
miro como lloran tus ojos
de oro negro, lágrimas empozadas
vertiendo por oleoductos
porque el petróleo
que se engendró en tu vientre
no es tuyo.
Patria amada,
es también del extranjero
que escupe tu frente nacarada
como obsequio insultante,
como cruel regalía,
porque estas vendida
hasta el alma!

Tus hijos te vendieron
pisaron tu hidalguía!
Ecuador, país en desarrollo,
en pleno siglo veinte
no hay luz para tus días
tu pueblo gime de hambre!

Patria! ¡Patria agonizante
enferma por angustias
y miseria que ruge amenazante
Ojalá que tengas un mejor amanecer!

Febrero de 1972
Con motivo de la caída de la fatídica dictadura del Dr. Velasco Ibarra y la toma del poder por el militar General Guillermo Rodríguez Lara.


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